Trotes de Vida: el voluntariado que transforma vidas a través de la equinoterapia en Curuzú Cuatiá

En una entrevista en los estudios de Radiofmtotal integrantes del centro de equinoterapia “Trotes de Vida” compartieron su experiencia y el trabajo solidario que realizan acompañando a niños, adolescentes y adultos mediante terapias asistidas con caballos.

Participaron de la entrevista Daniela Almirón, maestra integradora, e Isis Váez Ferreiros Díaz, acompañante terapéutica y especialista en estimulación temprana, quienes explicaron el alcance de este proyecto que funciona gracias al compromiso de voluntarios y al apoyo de la comunidad.

“Trotes de Vida no es una escuela, es un centro de equinoterapia”, aclaró Isis al inicio de la charla. Actualmente el espacio cuenta con 12 oluntarios que trabajan de manera totalmente ad honorem.

La equinoterapia es una terapia asistida con caballos que busca mejorar la calidad de vida de las personas trabajando diferentes áreas: física, cognitiva, emocional y social. “El caballo es nuestro medio, nuestra herramienta terapéutica”, explicó.

Además del vínculo emocional que se genera entre el paciente y el animal, destacaron los beneficios físicos del movimiento tridimensional del caballo y el calor corporal del equino, superior al del ser humano, factores que contribuyen a la estimulación motriz y neurológica.

Daniela Almirón relató que su acercamiento a la integración escolar surgió a partir de la experiencia personal con su hijo, quien nació con labio leporino y recibió acompañamiento de maestras integradoras desde pequeño.

“Los niños enseñan muchísimo. Cada uno es único y desde su lugar te llena de aprendizaje”, expresó emocionada.

Las profesionales remarcaron que la equinoterapia no reemplaza otras terapias, sino que funciona como complemento de tratamientos médicos, psicológicos y kinesiológicos. Sin embargo, señalaron que muchas familias no pueden acceder a otras prestaciones por cuestiones económicas o por dificultades del sistema de salud.

“Hay chicos que solamente hacen equinoterapia porque sus familias no pueden pagar otra terapia”, lamentaron.

El centro funciona dentro del predio de la Sociedad Rural de Curuzú Cuatiá, espacio cedido para desarrollar las actividades y las sesiones terapéuticas que se realizan principalmente los días sábados.

Durante la semana, los voluntarios también se encargan del cuidado diario de los caballos, la alimentación, controles sanitarios y mantenimiento del lugar.

Actualmente, Trotes de Vida busca incorporar más profesionales, especialmente psicopedagogos y kinesiólogos, fundamentales para el trabajo con niños con parálisis cerebral y otras patologías motrices.

“Necesitamos kinesiólogos para realizar masajes y estiramientos previos antes de subir al caballo”, explicaron.

El sostenimiento económico del proyecto representa uno de los principales desafíos. El espacio no recibe subsidios permanentes y se financia mediante cuotas de los pacientes, rifas, beneficios y colaboraciones solidarias.

También reciben donaciones de alimento balanceado, vacunas y asistencia de empresas e instituciones vinculadas al ámbito rural y equino.

“Todo suma. Desde una pequeña colaboración hasta convertirse en padrino o madrina de algún chico que no puede pagar su terapia”, indicaron.

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias:

equinoterapia.amor26

A nombre de Mabel Rosario Chau

Además, las redes sociales del espacio son:

Instagram: “trotesdevidas-equinoterapia”

Las integrantes del voluntariado coincidieron en que el proyecto no solo transforma la vida de quienes reciben la terapia, sino también la de quienes participan de ella.

“Aprendimos valores como la solidaridad, la empatía y el compañerismo. Ver la sonrisa de los chicos y el vínculo que generan con el caballo es algo mágico”, concluyeron.
 

Comentarios

Comentar artículo