¿Quién controla a los que deben controlar?

En su columna semanal el perito accidentólogo Jorge  Maidana planteó un interrogante que abrió el debate sobre la seguridad vial: ¿quién controla a los organismos encargados de controlar el tránsito?

Maidana sostuvo que la seguridad vial no depende únicamente del comportamiento de conductores, motociclistas o ciclistas, sino también de la responsabilidad del Estado en el mantenimiento de la infraestructura y en la prevención de los siniestros.

Como ejemplo, mencionó los casos de calles con baches, semáforos fuera de servicio, señalización deficiente y obras sin la correspondiente demarcación. En ese sentido, recordó un caso ocurrido en la provincia de Entre Ríos, donde un conductor sufrió la destrucción total de su vehículo tras despistarse en un tramo de ruta en reparación que no estaba correctamente señalizado. El damnificado inició una demanda contra el Estado provincial por considerar que existió negligencia en la señalización del lugar.

Durante la entrevista también cuestionó la falta de controles sobre los propios organismos de tránsito, señalando que no existen auditorías permanentes para verificar, por ejemplo, la correcta homologación de alcoholímetros o la capacitación continua del personal encargado de los operativos.

Reclamos por Curuzú Cuatiá

Maidana volvió a advertir sobre distintos puntos críticos de Curuzú Cuatiá donde, según indicó, no se adoptaron medidas preventivas pese a registrarse siniestros fatales. Entre ellos mencionó el tramo de la avenida Juan David Verón, desde el semáforo de calle Soler hasta el acceso a la ciudad, donde ocurrieron dos accidentes con víctimas fatales.

También cuestionó la falta de intervenciones en otras esquinas con alta siniestralidad y consideró que la presencia de inspectores debería responder a un análisis técnico de los sectores más peligrosos.

En cuanto a la Ruta Nacional 119, reiteró el reclamo por la construcción de una rotonda y criticó la eficacia de los reductores instalados. Además, afirmó que en la zona funcionan radares sin la señalización preventiva correspondiente, lo que, a su criterio, constituye otra falencia del sistema.

Finalmente, destacó que el mejor homenaje a las víctimas de los accidentes de tránsito no son únicamente las estrellas amarillas colocadas en su memoria, sino implementar medidas concretas que eviten nuevas tragedias y fortalezcan una política integral de seguridad vial.
 

Comentarios

Comentar artículo