Obras sociales y prepagas: advierten sobre bajas de cobertura y demoras en tratamientos

La falta de cobertura médica, las bajas por supuestas deudas y las demoras burocráticas para autorizar tratamientos esenciales se convirtieron en una preocupación creciente para muchas familias argentinas. La situación adquiere especial gravedad cuando se trata de personas que atraviesan enfermedades complejas y dependen de medicamentos, cirugías, diálisis, rehabilitación o tratamientos oncológicos.

Sobre esta problemática habló la abogada Silvia Sarza, especialista en derecho previsional y planificación patrimonial y sucesoria,  en  declaraciones a Radiofmtotal advirtió que los afiliados cuentan con distintas herramientas para reclamar cuando una obra social o empresa de medicina prepaga incumple con sus obligaciones.

Según explicó, uno de los problemas frecuentes aparece cuando el pago de la cobertura está asociado a una tarjeta de crédito y, ante dificultades económicas, se genera una deuda que termina provocando la interrupción del servicio. También señaló situaciones en las que trabajadores tienen descuentos mensuales en sus recibos de sueldo destinados a la obra social y, al momento de necesitar una prestación, descubren inconvenientes con la cobertura.

Sarza remarcó que las entidades tienen derecho a reclamar el pago de una deuda, pero sostuvo que esto no habilita a interrumpir arbitrariamente una prestación esencial, especialmente cuando existe un tratamiento médico en curso o una práctica cuya demora puede poner en riesgo la salud.
Como primera instancia, recomendó realizar el reclamo a través de los canales oficiales de la obra social o prepaga y dejar constancia del pedido. Si no existe una respuesta, puede recurrirse a una carta documento y posteriormente a organismos administrativos, como Defensa del Consumidor o la Superintendencia de Servicios de Salud.

En situaciones urgentes, especialmente cuando está comprometida la salud o la vida del paciente, también existe la posibilidad de recurrir a la Justicia mediante una acción de amparo de salud.

La especialista destacó que los tiempos resultan determinantes en enfermedades graves. Puso como ejemplo los tratamientos oncológicos, donde una demora de días en la autorización de una práctica o medicamento puede tener consecuencias importantes para el paciente.

También cuestionó las demoras administrativas que atraviesan algunos afiliados para conseguir medicamentos o prestaciones. Relató casos de personas que deben concurrir reiteradas veces a una oficina para completar trámites, presentar documentación o verificar una autorización, incluso cuando el pedido ya había sido iniciado correctamente.

Esta situación, sostuvo, afecta especialmente a adultos mayores y personas enfermas que deben realizar los trámites por sus propios medios. Para Sarza, no se trata solamente de una cuestión administrativa, sino también de un problema que puede afectar la salud y la dignidad de los pacientes.

La abogada recordó además que el sistema de salud funciona bajo un esquema solidario, donde los afiliados realizan aportes independientemente de que utilicen o no las prestaciones todos los meses. En el caso de las personas que cuentan con una medicina prepaga, el pago de la cuota tiene como finalidad garantizar el acceso a las prestaciones contratadas.
Otro de los puntos mencionados durante la entrevista fue el impacto que tuvieron los cambios producidos desde diciembre de 2023 sobre el valor de las cuotas de las empresas de medicina prepaga. Según señaló Sarza, los fuertes incrementos generaron dificultades económicas para numerosas familias y obligaron a muchos afiliados a reconsiderar la posibilidad de mantener determinadas coberturas.

Frente a los incumplimientos, la Justicia aparece como una vía para restablecer el derecho a la salud. La especialista explicó que, además de solicitar que se garantice la prestación que fue negada o demorada, en determinadas circunstancias también puede analizarse un reclamo por los daños y perjuicios ocasionados por el incumplimiento.

El reclamo, sin embargo, representa también un desafío económico y administrativo para las familias, especialmente cuando deben recurrir a profesionales para iniciar acciones judiciales.

La problemática vuelve a poner en discusión el funcionamiento del sistema de salud y los mecanismos de control sobre las obras sociales y empresas de medicina prepaga. Para los especialistas, el afiliado no debería quedar atrapado en una cadena de trámites cuando necesita una prestación indispensable, mucho menos cuando está en juego su salud o su vida.

Ante una negativa o interrupción de cobertura, resulta fundamental conservar recibos de pago, órdenes médicas, pedidos de autorización, respuestas de la entidad y toda comunicación realizada, ya que esa documentación puede ser necesaria para respaldar un reclamo administrativo o judicial.

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