INDUSTRIA ARGENTINA: alertan por la caída de la actividad, la capacidad ociosa y la pérdida de empleo

José Tamborenea Vicepresidente De (Cadieel) Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas advirtió sobre la delicada situación que atraviesan tres de los cuatro sectores representados por CADIEEL. Señaló que la capacidad de producción se encuentra en niveles muy bajos, que la competitividad está condicionada por los costos internos y que las expectativas empresariales para el cierre de 2026 son preocupantes.

En una entrevista EXCLUSIVA A Radiofmtotal  José Tamborenea, licenciado en Administración y empresario del sector de iluminación sustentable, analizó el panorama de la industria argentina durante los últimos meses de 2026, a partir de un relevamiento trimestral realizado por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL).

El dirigente explicó que la entidad representa cuatro grandes sectores: electrónica, iluminación, electromecánica de baja tensión y energía. Según indicó, mientras el segmento energético presenta un desempeño relativamente mejor, vinculado principalmente a la actividad petrolera y minera, los otros tres sectores atraviesan una situación de fuerte deterioro.

“Los otros tres sectores están muy dañados”, sostuvo Tamborenea, al señalar que la falta de obra pública y la retracción de la construcción privada impactan directamente sobre la actividad industrial, especialmente en el rubro de iluminación.

Capacidad productiva y empresas con dificultades

Uno de los datos más preocupantes del relevamiento es el bajo nivel de utilización de la capacidad instalada. Tamborenea señaló que el promedio sectorial ronda el 60%, aunque aclaró que este indicador está impulsado por el segmento energético.
En los restantes sectores, la utilización de la capacidad productiva se ubica aproximadamente en el 40%, lo que evidencia una importante cantidad de máquinas, procesos y recursos industriales sin actividad.

“Vos podrías crecer y tenés mucha capacidad sin necesidad de realizar inversión, porque tenés máquinas paradas y procesos parados”, explicó.

En este contexto, el empresario indicó que solamente el 19% de las empresas relevadas proyecta realizar inversiones, mientras que el 81% no tiene previsto hacerlo.

La presión de los costos y la pérdida de competitividad

Tamborenea también puso el foco en los elevados costos que enfrenta la industria nacional para competir tanto en el mercado interno como en el exterior.

Según explicó, el entramado impositivo, los costos energéticos, la logística, el financiamiento y la infraestructura representan importantes obstáculos para el desarrollo industrial.

El empresario sostuvo que los productos argentinos destinados a la exportación pueden incorporar más del 24% de carga impositiva acumulada, mientras que otros países presentan niveles considerablemente menores.

En ese sentido, mencionó las dificultades para competir con productos provenientes de China, al considerar que el país asiático cuenta con una estructura industrial, financiera y fiscal que favorece su producción.

“Argentina pierde competitividad industrial para poder exportar y ganar mercados. No es un problema de las empresas, es un costo país”, afirmó.

Además, señaló que la evolución de los costos internos terminó absorbiendo parte de las ventajas cambiarias que habían favorecido inicialmente a determinados sectores exportadores.

Expectativas negativas para el cierre de 2026

En relación con las perspectivas para los últimos meses del año, Tamborenea indicó que el relevamiento de CADIEEL refleja un escenario de incertidumbre y pesimismo entre los empresarios.

De acuerdo con los datos mencionados durante la entrevista, el 11% de las empresas espera una mejora en la actividad, mientras que el 35% considera que la situación empeorará. El resto prevé que las condiciones se mantendrán sin cambios.

El industrial manifestó que estos resultados son particularmente preocupantes porque el empresario pyme suele mantener una actitud optimista frente al futuro, incluso en contextos complejos.

“Lo preocupante es cuando estas encuestas entregan estos números, porque quiere decir que hay muchos que están resignados, que bajaron los brazos o que están muy complicados”, expresó.
El impacto sobre el empleo industrial

La caída de la actividad también repercute sobre el mercado laboral. Tamborenea señaló que el sector metalmecánico en general perdió cerca de 24.000 puestos de trabajo y que los rubros representados por CADIEEL también muestran una tendencia negativa.

Si bien las empresas intentan sostener sus plantillas, el empresario reconoció que la falta de trabajo dificulta la continuidad de los puestos laborales y afecta incluso la formación de nuevos trabajadores.

En su caso, mencionó que la empresa mantiene vínculos con escuelas técnicas y con la Universidad Nacional de San Martín, mediante prácticas profesionalizantes y pasantías. Sin embargo, este año algunos estudiantes no pudieron realizar sus prácticas debido a la falta de actividad productiva.

“Nos cuesta mucho soltar un empleado que te lleva muchos años de preparación y capacitación”, remarcó.

Industria, generación de riqueza y desarrollo

Durante la entrevista, Tamborenea también diferenció el rol del industrial del empresario comercial, al sostener que la industria constituye una de las bases fundamentales de la generación de riqueza y empleo en un país.

Explicó que la fabricación de bienes genera valor agregado, puestos de trabajo y salarios que posteriormente movilizan al comercio y los servicios.

En ese sentido, destacó el desarrollo de la industria del software y la economía del conocimiento en Argentina, al considerarlas ejemplos de sectores que lograron mejorar su competitividad mediante políticas de incentivo y beneficios específicos.

Los parques industriales y su importancia para Corrientes

Consultado sobre la instalación de parques industriales en la provincia de Corrientes, Tamborenea consideró que representan una herramienta importante para el desarrollo económico de las ciudades y localidades.

Explicó que estos espacios permiten organizar la actividad productiva, mejorar la logística y reducir los inconvenientes derivados de la convivencia entre el tránsito urbano y el transporte pesado.

El empresario sostuvo que los parques industriales pueden favorecer el crecimiento de las empresas, aunque su potencial depende también de las condiciones generales de competitividad, infraestructura, financiamiento y costos que enfrenta la industria argentina.

La entrevista dejó como eje central una preocupación que atraviesa al sector productivo nacional: la existencia de una importante capacidad industrial disponible, pero con niveles de actividad insuficientes, escasas inversiones y dificultades crecientes para sostener el empleo
 

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