El economista Rubén Kriskovich analizó en una entrevista a Radiofmtotal la evolución de los precios, el consumo, la situación de las empresas y el rumbo de la economía argentina. Advirtió que, aunque la inflación se desaceleró, el costo de ese proceso está siendo una marcada contracción de la actividad económica.
Kriskovich explicó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el INDEC representa un promedio nacional y cuestionó la actualización de la canasta utilizada para medirlo. Según señaló, existen gastos cotidianos —como determinados servicios, seguros, educación, telefonía, internet y energía— que pueden aumentar por encima del promedio general.
En el caso de frutas y verduras, sostuvo que las variaciones de precios responden también a factores específicos. Productos como manzanas, peras y bananas, por ejemplo, requieren transporte refrigerado, cuyos costos se incrementaron por seguros, repuestos y salarios, entre otros componentes.
“Lo que hay que esperar es que la inercia inflacionaria continúe”, sostuvo el economista, aunque aclaró que el ritmo de aumentos podría seguir disminuyendo.
Septiembre podría ubicarse cerca del 1,8%
Consultado sobre la inflación de septiembre, Kriskovich estimó que podría ubicarse aproximadamente entre 1,6% y 1,9%, tomando como referencia la inflación núcleo de agosto, que ubicó en 1,8%.
También mencionó las expectativas relevadas por el Banco Central, que —según explicó— proyectaban en ese momento una inflación cercana al 21% para los próximos 12 meses.
Sin embargo, advirtió que la desaceleración de los precios está estrechamente vinculada con la debilidad del consumo.
“Cada vez cae más el consumo masivo, el ingreso disponible en las casas cada vez es menor”, afirmó, y sostuvo que la economía lleva varios meses sin mostrar una recuperación significativa del consumo.
Comercios: menos ventas y más promociones
El economista explicó que la situación también modificó la estrategia de los comerciantes.
Según su análisis, mantener mercadería inmovilizada se volvió cada vez más costoso, por lo que muchos comercios prefieren reducir sus márgenes y vender rápidamente antes que conservar stock.
En ese contexto, explicó, pueden producirse diferencias importantes en el precio de un mismo producto de un día para otro. Puso como ejemplo las promociones que suelen aplicarse durante determinados días de la semana.
Kriskovich también señaló una caída en las ventas de bebidas. Según datos que dijo recoger de distribuidoras de la región, se registra una disminución en los litros comercializados de cerveza, vino y gaseosas, y consideró que no existen señales claras de una recuperación durante 2026.
“El gobierno tiene un solo plan: bajar la inflación”
Al analizar la política económica nacional, Kriskovich sostuvo que el principal objetivo del Gobierno es reducir la inflación, pero cuestionó el costo económico y social del proceso.
A su entender, el esquema combina contención del dólar, moderación salarial y reducción del gasto público, generando una menor circulación de dinero en la economía.
“Estamos festejando una inflación del 30%, que es alta, y el costo es abrumador”, afirmó.
También cuestionó la eficiencia del gasto estatal y planteó que, mientras la presión tributaria continúa siendo elevada, el Estado participa cada vez menos como motor del consumo y la actividad.
Empresas cerradas, desempleo y falta de “derrame”
Uno de los puntos más críticos de la entrevista estuvo relacionado con el cierre de empresas y el empleo.
El economista coincidió en que la reducción de la inflación no necesariamente implica una recuperación inmediata de la economía real y sostuvo que el denominado efecto derrame todavía no alcanza a buena parte de las empresas y trabajadores.
En ese sentido, señaló que los sectores que muestran mayor dinamismo son principalmente las actividades extractivas, como la minería y los hidrocarburos, pero advirtió que se trata de sectores intensivos en capital y con una capacidad limitada para generar empleo masivo.
La discusión dejó planteado un interrogante central para los próximos meses: si la Argentina conseguirá transformar la estabilidad de algunas variables macroeconómicas en mayor consumo, inversión, empleo y actividad para las pequeñas y medianas empresas.