EXCLUSIVO: Magonza advirtió por el costo de los medicamentos y pidió una reforma integral del sistema de salud

El director del CEMIC sostuvo que los medicamentos en Argentina cuestan, en promedio, cuatro veces más que en España. También cuestionó el financiamiento del sistema sanitario, el crecimiento de los tratamientos de altísimo costo y las desigualdades en el acceso a la salud entre los grandes centros urbanos y el interior del país.

El director del Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas (CEMIC), Hugo Magonza, analizó en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal que la situación del sistema de salud argentino y advirtió sobre el fuerte incremento de los costos de los medicamentos y las dificultades que atraviesan los distintos prestadores sanitarios.

Magonza señaló que el precio de los medicamentos en Argentina se encuentra muy por encima de los valores registrados en otros países. Según un estudio mencionado durante la entrevista, el medicamento que se consume habitualmente bajo cobertura de la seguridad social cuesta, en promedio, cuatro veces más que en España, lo que representa alrededor de un 300% de diferencia.

Sin embargo, aclaró que el problema no está únicamente relacionado con el precio. También existe un aumento en el volumen de consumo y, especialmente, en la utilización de tratamientos cada vez más costosos.

En ese sentido, mencionó los medicamentos destinados a tratamientos oncológicos, enfermedades neurológicas y determinados problemas respiratorios, cuyo costo es considerablemente superior al de tratamientos utilizados en décadas anteriores.

Más avances médicos, pero también mayores costos

El especialista destacó que el incremento del gasto sanitario también está vinculado con los avances de la medicina.

Según explicó, muchas enfermedades que anteriormente eran terminales actualmente pueden transformarse en patologías crónicas o controlables, mientras que la expectativa de vida se extendió considerablemente.

Para Magonza, esto constituye uno de los principales logros del sistema sanitario, aunque también implica que las personas viven más tiempo y requieren tratamientos durante períodos más prolongados.

No obstante, diferenció esta situación del crecimiento de medicamentos de altísimo precio cuya efectividad todavía puede presentar niveles de evidencia científica insuficientes.

“Hay medicamentos de altísimo precio que tienen o baja evidencia científica, o están en período de experimentación”, sostuvo.

Críticas al uso de cautelares para acceder a tratamientos

Magonza cuestionó además el modo en que Argentina incorpora determinados tratamientos y medicamentos de alto costo mediante medidas cautelares o resoluciones judiciales.

Según explicó, existen numerosos tratamientos de altísimo precio que en países como Inglaterra o algunas naciones escandinavas todavía no cuentan con cobertura generalizada debido a que la evidencia científica no sería considerada suficiente.

El especialista consideró que esta situación genera un problema de equidad en la distribución de los recursos sanitarios.

En particular, advirtió que una persona con capacidad de acceder a la Justicia puede conseguir mediante una medida cautelar un tratamiento de millones de dólares, mientras que habitantes de zonas alejadas pueden continuar teniendo dificultades para acceder a vacunas, controles, medicamentos básicos o atención especializada.

“El que accede al sistema judicial por la vía de la cautelar tiene más derechos que el que vive en el interior profundo y no tiene cerca un abogado”, afirmó.

La brecha entre las grandes ciudades y el interior

Otro de los ejes planteados por Magonza fue la desigualdad territorial.

El director del CEMIC remarcó que no es lo mismo acceder al sistema sanitario en el centro de grandes ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario o Mendoza que hacerlo en localidades alejadas o en el interior profundo de las provincias.

En ese contexto, sostuvo que Argentina todavía conserva un importante nivel de conocimiento y tecnología médica, pero atraviesa un proceso de deterioro relacionado con la falta de financiamiento y, al mismo tiempo, con un gasto que calificó de “ineficiente e improductivo”.

Advertencia por la situación financiera de los prestadores

Durante la entrevista también alertó sobre la situación económica de los prestadores sanitarios.

Magonza señaló que existen alrededor de 6.000 entidades con dificultades financieras y deudas con el fisco, proveedores y problemas para afrontar salarios.

Advirtió que, si esta situación no se resuelve, podría producirse un fuerte impacto sobre el sistema público de salud debido a un eventual traslado masivo de pacientes desde el sector privado.

“El sistema público está preparado para atender un 30% de la población, y no un 70%”, sostuvo.

Propuso un Plan Nacional de Salud

Frente a este escenario, Magonza planteó la necesidad de avanzar hacia una reforma integral del sistema sanitario argentino.

Consideró necesario establecer un nuevo acuerdo social que permita definir qué sistema de salud pretende la sociedad y avanzar posteriormente hacia un Plan Nacional de Salud que garantice una cobertura universal.

En su propuesta, el Estado debería asumir un rol central como rector del sistema y establecer prioridades sanitarias, mientras que las provincias deberían participar mediante acuerdos interjurisdiccionales.

El objetivo, explicó, debería ser que una persona que vive en Curuzú Cuatiá tenga derechos sanitarios equivalentes a quien reside en cualquier otra región del país.

Más atención primaria y evaluación de tratamientos

Entre las medidas que considera necesarias, Magonza destacó el fortalecimiento de la atención primaria de la salud, con médicos y equipos sanitarios próximos a los barrios.

También propuso mejorar las condiciones económicas de médicos, enfermeros y demás trabajadores que tienen contacto directo con los pacientes y cumplen un papel fundamental en la prevención.

A esto sumó la creación de una agencia de evaluación de tecnologías sanitarias, que permita determinar qué medicamentos y tratamientos deben incorporarse a la cobertura y cuáles no cuentan con evidencia suficiente.


También planteó avanzar en mecanismos de compra conjunta de medicamentos y en sistemas de evaluación periódica que permitan comprobar si los tratamientos incorporados efectivamente cumplen con los resultados esperados.

Finalmente, mencionó como posible referencia el modelo de Uruguay y la creación de un Fondo Nacional de Recursos para afrontar tratamientos y medicamentos de altísimo costo que resultan inaccesibles para cualquier persona de manera individual.

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