Transporte de cargas en crisis: las empresas trabajan al 30% y advierten un panorama “muy negro”

El vicepresidente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas (CETAC), José Espínola, describió la crítica situación que atraviesa el sector. Señaló que numerosas empresas quebraron, otras debieron detener sus camiones y que los elevados costos operativos, la presión impositiva y la falta de financiamiento profundizan la crisis.

El transporte automotor de cargas atraviesa uno de sus momentos más complejos, con una fuerte caída de la actividad y dificultades crecientes para sostener la estructura de las empresas. Así lo manifestó José Espínola, vicepresidente de la Cámara Empresaria del Transporte Automotor de Cargas (CETAC), durante una entrevista Radiofmtotal.

En comunicación con la emisora, el dirigente empresarial sostuvo que la situación es especialmente crítica para las pequeñas y medianas empresas, que enfrentan un escenario marcado por el aumento del combustible, los costos de mantenimiento, los impuestos y la imposibilidad de trasladar los incrementos a las tarifas.

“Están trabajando al 30%, unidades que se mal venden, empresas que quiebran. Esa es la realidad hoy del transporte”, expresó Espínola al describir el presente de la actividad.

Empresas paralizadas y cierres

El vicepresidente de CETAC indicó que numerosas firmas tuvieron que detener sus unidades, vender camiones o directamente cerrar sus puertas ante la imposibilidad de sostener los costos operativos.

Según explicó, la situación afecta principalmente a las empresas familiares, que representan una parte importante del sector. También mencionó casos de compañías de Rosario y Buenos Aires que se presentaron en convocatoria de acreedores debido al elevado nivel de endeudamiento.

Espínola remarcó que uno de los principales problemas es la falta de actualización de las tarifas frente al constante incremento de los costos. “El combustible es muy elevado y no se puede trasladar a la tarifa porque el mercado está muy deprimido. Algunos aceptan, otros no”, explicó.

Combustible, impuestos y falta de créditos

Otro de los puntos señalados por el dirigente fue la ausencia de políticas de acompañamiento por parte del Gobierno Nacional.

Espínola cuestionó la falta de subsidios para el transporte de cargas y reclamó herramientas financieras que permitan a las empresas cumplir con sus obligaciones tributarias y evitar mayores niveles de endeudamiento.

En ese sentido, advirtió sobre la dificultad de acceder a créditos blandos y sostuvo que las tasas de financiamiento disponibles resultan demasiado elevadas para un sector que actualmente registra una fuerte caída de la actividad.

Además, hizo hincapié en la presión impositiva de los distintos niveles del Estado: nacional, provincial y municipal. A esto sumó el impacto de los costos bancarios y los impuestos vinculados a las operaciones financieras.

“Crédito no hay y realmente son muy elevados”, afirmó, al explicar las dificultades para renovar las flotas de camiones y sostener las inversiones.

La situación en Corrientes y el NEA

Espínola señaló que el panorama en el Nordeste argentino es particularmente delicado. Mientras algunas empresas buscan alternativas de trabajo en sectores como Vaca Muerta y la actividad vinculada al litio, la región continúa atravesando una importante retracción.

En cuanto al movimiento de contenedores a través de los puertos de Corrientes, indicó que existe cierta actividad, aunque todavía resulta insuficiente para compensar la caída del transporte terrestre.

También mencionó las dificultades que enfrentan las empresas radicadas en el sur de la provincia, donde muchas firmas familiares no logran sostener sus servicios debido a la falta de rentabilidad.

Un panorama preocupante para los próximos meses

Al ser consultado sobre las perspectivas para el cierre del año, el vicepresidente de CETAC fue contundente y manifestó su preocupación por el futuro inmediato del sector.

A la crisis económica y la caída de la actividad se suman las expectativas por posibles complicaciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño, que podrían afectar aún más la logística y el transporte en la región.

“Muy crítico, muy crítico. Nuestro panorama es negro, muy negro”, concluyó Espínola.

Desde el sector advierten que, sin una mejora en las tarifas, una reducción de los costos y mayores herramientas de financiamiento, la continuidad de numerosas empresas de transporte de cargas podría quedar seriamente comprometida.

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