El economista Rubén Kriskovich analizó el actual escenario económico y sostuvo que, si bien la desaceleración de la inflación es un dato positivo, no alcanza para reflejar la realidad que viven los argentinos. Según explicó, los indicadores macroeconómicos muestran promedios que muchas veces ocultan el impacto que sufren los sectores de menores ingresos, especialmente por el aumento de alimentos, servicios y alquileres.
En ese sentido, afirmó que la principal preocupación hoy no es únicamente la inflación, sino la pérdida de empleo, la caída del consumo y el cierre de pequeñas y medianas empresas. "La política económica debe mirar lo que pasa con las pymes, que son las principales generadoras de trabajo", señaló en declaraciones a Radiofmtotal.
Rubén consideró que la baja de la inflación se está logrando en un contexto de fuerte recesión y contracción monetaria, con menos dinero circulando en términos reales. A su criterio, eso explica la caída de las ventas, el cierre de comercios y la creciente informalidad laboral que se observa tanto en Corrientes como en otras provincias del país.
También advirtió sobre las elevadas tasas de interés para el crédito, que dificultan la recuperación de la actividad económica, y sostuvo que todavía es prematuro hablar de una tendencia consolidada de baja inflacionaria mientras la inflación anual continúe por encima del 20%.
En otro tramo de la entrevista, planteó que actualmente conviven "dos Argentinas": por un lado, los sectores vinculados a las finanzas y a la minería, que atraviesan un buen momento, y por otro, el comercio, las pymes y gran parte de la economía real, que enfrentan un escenario mucho más complejo.
Respecto del sector agropecuario, indicó que atraviesa una mejora luego de varios años difíciles, aunque aclaró que se trata de una actividad muy dependiente del clima y de los precios internacionales, por lo que sus buenos resultados no siempre se sostienen en el tiempo.
Finalmente, expresó que, si el actual modelo económico logra consolidarse, el país podría avanzar hacia una economía con estabilidad de precios, pero con mayores niveles de pobreza y una clase media más reducida. Además, advirtió que el desafío pendiente sigue siendo generar condiciones para reactivar el consumo, fortalecer a las pymes y promover la creación de empleo genuino.