El grupo de voluntarios que realiza tareas de prevención en el puente General Belgrano, que une Corrientes con Chaco, informó que ya lleva 337 personas rescatadas de intentos de suicidio desde que comenzó a patrullar el viaducto hace tres años.
Durante una entrevista a Radiofmtotal Gustavo Almirón es un pastor y cofundador de Ángeles del Puente explicó que el grupo decidió comenzar con las recorridas ante la preocupación por la cantidad de personas que llegaban hasta el puente en situaciones de crisis. Según relató, inicialmente estimaban que se producía aproximadamente un intento por semana, aunque con el tiempo esa cifra fue ampliamente superada.
El trabajo de los voluntarios no se limita al momento del rescate. También desarrollaron un dispositivo de acompañamiento posterior que incluye visitas domiciliarias, terapias individuales y grupales y asistencia psicológica, a partir de un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de Corrientes.
Uno de los testimonios más significativos fue el de una mujer rescatada meses atrás. Tras atravesar un proceso de terapia y acompañamiento, decidió incorporarse al voluntariado. Semanas después, participó del rescate de una adolescente de 16 años.
“La rescatada está rescatando a otra persona”, fue la manera en que describieron desde la organización la importancia de ese proceso de recuperación y acompañamiento.
Vallado en el puente: una herramienta, pero no la solución definitiva
Consultado sobre el proyecto para instalar un vallado o estructura de contención en el puente General Belgrano, impulsado por organizaciones vecinales junto a legisladores chaqueños y con acompañamiento de sectores de la Iglesia, el voluntario consideró que puede ser una herramienta útil.
Sin embargo, remarcó que no alcanza como solución de fondo y que es necesario fortalecer los espacios de atención en salud mental.
En ese sentido, destacó la existencia de servicios de atención psicológica y psiquiátrica durante las 24 horas en distintos centros de salud de Corrientes, incluyendo dispositivos destinados a niños y adolescentes.
El grupo también lleva adelante actividades de difusión en distintos barrios y localidades para que la comunidad conozca dónde acudir ante una situación de crisis.
“Las herramientas están”, sostuvo, aunque planteó que el desafío consiste en lograr que las personas tengan esos recursos “a mano” cuando atraviesan una emergencia.
Una problemática que requiere compromiso comunitario
Desde el voluntariado insistieron en que la prevención del suicidio no puede quedar únicamente en manos del Estado. Consideraron fundamental la participación de instituciones educativas, deportivas, religiosas y organizaciones de la sociedad civil, además de las familias.
El objetivo, señalaron, es generar una red capaz de detectar señales de alarma y acompañar a quienes atraviesan situaciones de crisis antes de que lleguen a una situación extrema.
Finalmente, durante la entrevista surgió una cuestión vinculada con la coordinación entre las distintas organizaciones que trabajan sobre esta problemática en Corrientes y Chaco, particularmente entre el grupo de voluntarios y el Foro de Organizaciones Vecinales de Corrientes, que también impulsa medidas de prevención en el puente.