Tras más de dos meses de negociaciones y ocho reuniones en el ámbito de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) firmó el nuevo acuerdo salarial para el sector, aunque dejó en claro su disconformidad al considerar que los incrementos no permiten recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal el delegado de UATRE en Corrientes, Roberto Cafferata, sostuvo que el acuerdo fue aceptado para que los trabajadores perciban una mejora inmediata, pero remarcó que "no alcanza para recomponer el salario" frente al costo de vida.
Cafferata señaló que el salario básico del peón general será de 1.144.473 pesos en julio y 1.183.074 pesos en agosto, montos que, según afirmó, continúan por debajo de la línea de pobreza. Además, explicó que esos valores corresponden al salario básico, al que luego deben sumarse conceptos como la antigüedad.
El dirigente cuestionó la postura de las entidades empleadoras durante la negociación y afirmó que, pese a tratarse de un año con niveles récord de producción agropecuaria, la propuesta inicial fue de "0% de aumento". También criticó que las patronales tomen como referencia la inflación oficial y aseguró que el incremento acordado no refleja el verdadero aumento del costo de vida.
Según explicó, el incremento total del 14% se aplicará en cuatro tramos hasta octubre, con la posibilidad de reabrir las negociaciones una vez concluido ese período. El objetivo del sindicato, indicó, es alcanzar un salario cercano a 1.500.000 pesos, cifra que consideran necesaria para que un trabajador rural deje de ubicarse por debajo de la línea de pobreza.
Durante la entrevista, Cafferata también denunció la persistencia del trabajo no registrado en el sector. Aseguró que existen establecimientos donde entre el 60% y el 70% de los trabajadores se desempeñan en la informalidad, con salarios inferiores a los establecidos por convenio y, en algunos casos, en condiciones que calificó como explotación laboral. Incluso afirmó haber presentado denuncias ante la Justicia Federal por estas situaciones.
Respecto de los controles, indicó que UATRE continúa realizando fiscalizaciones junto a los organismos competentes, aunque reclamó una mayor intervención de las autoridades provinciales y nacionales para combatir el empleo informal y garantizar condiciones laborales dignas en el ámbito rural.