Los docentes universitarios realizaron este miércoles un paro nacional de 24 horas, en rechazo a la propuesta salarial presentada por el Gobierno nacional en la última reunión paritaria. Desde el sector calificaron la oferta como insuficiente y denunciaron el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En declaraciones exclusiva a Radiofmtotal Laura Carboni, docente universitaria y secretaria general de AGD-UBA, aseguró que la medida de fuerza tiene un alto nivel de adhesión en las distintas universidades del país.
Carboni cuestionó especialmente la propuesta oficial de un aumento del 3% correspondiente a septiembre, a cobrar en octubre, y explicó que ese porcentaje se suma a otro 3% ya establecido previamente para octubre, que se cobraría en noviembre.
“El 3% ni siquiera le hace sombra” a la inflación acumulada, sostuvo la dirigente, al señalar que los salarios universitarios continúan muy por debajo de los niveles que deberían alcanzar para recuperar el poder adquisitivo perdido.
Según explicó, los trabajadores reclaman además el cumplimiento de lo establecido por la Ley de Financiamiento Universitario y de una medida cautelar que obliga al Estado a avanzar con su aplicación. Carboni indicó que el Gobierno pretendió dejar sin efecto esa cautelar luego del acuerdo firmado el 10 de junio, pero que la Justicia rechazó ese planteo y solicitó informes al Ejecutivo.
La secretaria general de AGD-UBA también cuestionó que, de los compromisos asumidos en el acuerdo de junio, el Gobierno solamente haya aplicado una parte vinculada con la recomposición salarial.
“Es un gobierno que no cumple una ley hace más de 300 días y que tampoco cumple con lo mismo que firma”, afirmó.
Salarios y pérdida de poder adquisitivo
Carboni sostuvo que la deuda salarial con los trabajadores universitarios representa una pérdida equivalente a varios salarios y remarcó el impacto que tiene especialmente entre los docentes con dedicaciones simples.
Como ejemplo, mencionó que quienes percibían alrededor de $250.000 pasaron a cobrar aproximadamente $270.000 luego del acuerdo de junio y que el nuevo 3% representaría una mejora muy pequeña en términos nominales.
La dirigente también advirtió que el conflicto no se limita a los salarios. Según señaló, continúan pendientes recursos para el funcionamiento de las universidades, hospitales universitarios y becas estudiantiles.
Preparan nuevas medidas y una quinta Marcha Federal
Tras el paro de este miércoles, los sindicatos universitarios comenzarán a realizar asambleas, plenarios y congresos para definir los próximos pasos.
Carboni adelantó que desde AGD-UBA impulsan la realización de una nueva Marcha Federal Universitaria, que podría concretarse durante septiembre o, como máximo, en la primera semana de octubre.
La intención es que la movilización vuelva a tener una convocatoria masiva e incorpore también a los trabajadores del sector científico y tecnológico.
“Todo el sector universitario y científico-tecnológico tiene que hacer un cuerpo común”, planteó Carboni, quien mencionó además la situación de las becas del CONICET y las bajas producidas en ese organismo.
Advertencia por el Presupuesto 2027
Uno de los puntos que genera mayor preocupación entre los docentes es el próximo debate del Presupuesto 2027.
Carboni advirtió que el Gobierno podría intentar nuevamente incorporar un capítulo referido al financiamiento universitario que, según su interpretación, implicaría avanzar sobre la Ley de Financiamiento Universitario.
La dirigente recordó que algo similar había ocurrido durante el tratamiento del Presupuesto 2026, aunque finalmente ese capítulo no prosperó.
En ese sentido, reclamó que la Justicia acelere los tiempos y que se resuelva la situación antes de octubre, cuando comenzará a discutirse el nuevo presupuesto.
Clases públicas y continuidad del reclamo
Respecto de las próximas acciones, Carboni anticipó que desde AGD-UBA analizan realizar jornadas de clases públicas en espacios emblemáticos, como ya ocurrió anteriormente en Plaza de Mayo.
La medida de fuerza de este miércoles se desarrolla sin concurrencia a los lugares de trabajo, mientras que las organizaciones gremiales definirán durante los próximos días nuevas acciones.
La dirigente defendió el rol de la universidad pública y sostuvo que el reclamo excede las demandas salariales de docentes y no docentes.
“La universidad no es para los trabajadores universitarios o para los estudiantes nada más, sino para el futuro de un país”, afirmó.