Jubilados en crisis económica, sanitaria y social

El defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino, volvió a cuestionar la situación que atraviesan millones de jubilados en la Argentina y aseguró que la pérdida de poder adquisitivo, las dificultades para acceder a medicamentos y la falta de respuestas del sistema previsional están provocando un deterioro que, según advirtió, “se está cobrando vidas”.

En una entrevista exclusiva a Radiofmtotal Semino sostuvo que existe una realidad que atraviesa a los adultos mayores y que no ocupa un lugar central en la agenda política. “No puede funcionar una sociedad que le da menos a quienes más necesitan”, afirmó.

El defensor de la Tercera Edad señaló que aproximadamente 5 millones de jubilados perciben alrededor de 500 mil pesos mensuales, mientras que la canasta de gastos de un adulto mayor se ubica muy por encima de ese ingreso. Según explicó, la última medición disponible, correspondiente a marzo, había estimado una canasta cercana a 1.800.000 pesos, contemplando gastos de vivienda, entre otros rubros.

Para Semino, la situación excede ampliamente la discusión sobre aumentos de haberes. “No sólo se ha perdido calidad de vida, sino que se pierden vidas”, remarcó, al referirse a las dificultades que enfrentan los adultos mayores para alimentarse, acceder a medicamentos y recibir atención sanitaria.

Críticas al sistema de salud y al PAMI

Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido al funcionamiento del sistema sanitario. Semino aseguró que existen prestaciones que “llegan tarde” o directamente “no llegan”, y sostuvo que para los jubilados y sus familias las explicaciones sobre problemas financieros o de gestión no resuelven la situación.

“Las políticas sociales son políticas de resultado: si llegan, están bien; si no llegan, no hay explicación alguna para darle a un paciente o a su familia”, sostuvo.

En ese sentido, consideró que la problemática de los adultos mayores está “naturalizada” socialmente, al punto de asociar la jubilación con pobreza, falta de atención médica y dificultades habitacionales.

“Nuestro sistema previsional es hoy un programa de subsidios por edad”

Semino también cuestionó estructuralmente el sistema previsional argentino. Según explicó, un sistema previsional debería guardar relación con la vida laboral de las personas, con sus aportes y con la cobertura de sus necesidades básicas.

Sin embargo, afirmó que esas condiciones no se cumplen actualmente en Argentina y sostuvo que el sistema terminó funcionando, en términos técnicos, como “un programa de subsidios por edad”.

También planteó la necesidad de discutir nuevas formas de financiamiento de la seguridad social, tomando como referencia experiencias internacionales en las que se utilizan diferentes tipos de rentas para sostener los sistemas previsionales.

El bono de $70.000 y el reclamo por una actualización

Durante la entrevista también se puso sobre la mesa la situación del bono extraordinario de $70.000, que permanece congelado desde hace 29 meses.

Semino recordó además los proyectos aprobados en el Congreso durante 2024 y 2025 que contemplaban, entre otras medidas, un incremento del 7,2% para los jubilados y la incorporación del bono al haber previsional. Según explicó, ambas iniciativas fueron posteriormente vetadas por el Poder Ejecutivo.

El defensor señaló que junto al constitucionalista Andrés Gil Domínguez llevaron el planteo a la Justicia y que los expedientes llegaron recientemente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Jubilados excluidos de los créditos para vivienda

Otro de los puntos abordados fue el destino del Fondo de Garantía de Sustentabilidad y los nuevos programas de créditos para vivienda.

Semino cuestionó que los jubilados vuelvan a quedar excluidos de este tipo de iniciativas, pese a que, según recordó, el fondo tiene su origen en recursos vinculados al sistema previsional.

“¿Sabe quiénes están excluidos de este nuevo plan? Nuevamente los que pusieron la plata, los jubilados”, afirmó.

En ese contexto, explicó que los requisitos económicos de los créditos —con un capital inicial de aproximadamente 3.500.000 pesos y cuotas cercanas a los 800.000 pesos mensuales— resultan inaccesibles para gran parte de los adultos mayores.

“La reactivación se daría si la plata se pone en el bolsillo del jubilado”

Finalmente, Semino sostuvo que mejorar los ingresos de los jubilados no solamente representaría una cuestión social, sino que también podría generar un impacto directo sobre la economía.

“Vamos y la gastamos en el mercado interno, comprando comida, medicamentos, pagando las expensas o comprándole un regalo al nieto. Eso es de impacto directo en el consumo”, explicó.

El defensor de la Tercera Edad advirtió además que, con el comienzo del calendario electoral, existe el riesgo de que la problemática de los jubilados vuelva a quedar relegada detrás de las disputas políticas.

Para Semino, los adultos mayores necesitan algo más que promesas de campaña: requieren respuestas concretas, ingresos suficientes, acceso efectivo a la salud y condiciones dignas para atravesar la última etapa de sus vidas.

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